Le seguimos la pista desde que en 2015 coloreó con tape rojo una gran superficie en un puente de 70 metros de largo, sorprendiéndonos a todos. Le echamos el ojo de la misma manera que él lo hizo con el tape art. Esa fue su primea intervención como “Margalef”. En lugar de usar el graffiti se dejó seducir por este arte efímero, duradero y práctico, y reconoce que fue una buena elección. Después de esta potente intervención visual comenzó a buscar referentes y a fijarse sobre todo en la técnica, para aprender de los trucos y las posibilidades que ofrece el tape art. Cuál fue su sorpresa al saber que en Berlín ya era un arte muy consolidado y así continuó consultando marcas y referencias a través de nosotros… de Tape Art Society. ¡Muy buena elección Margalef!

Sus trabajos los centran en la intervención de espacios para darles un nuevo carácter temporal. Adopta patrones básicos y universales, y los aplica según el contexto o el soporte en dónde será aplicada la cinta, que es realmente lo que define al final la forma y la extensión de la obra.

Una de las cosas que más le gusta a Margalef del tape art es que no requiere de otros tratamientos ni herramientas, “simplemente aplicas y lo tienes. Ah, y ¡siempre puedes corregir fácilmente! Además, cualquiera te puede ayudar, dado que no requiere de una capacidad artística especial, simplemente ser cuidadoso y confiar en lo que se está produciendo”.

Y como a muchos de nosotros, el tape art le gusta porque le me permite actuar en el espacio urbano sin impedimentos ni limitaciones, de manera franca y demostrando que se pueden hacer cosas sin dañar el entorno. Él mismo nos confiesa que “los resultados siempre son satisfactorios; y cada vez se despierta más interés por esta técnica e incluso se valora trabajarla a nivel educativo para los más pequeños”.

Sin duda un gran tape artista que nos va a dar mucho de qué hablar. Gracias Margalef, por formar parte ya de TAPE ART SOCIETY.